viernes, 20 de agosto de 2010


Quise de computación aprender
y llame a mi amiga rolo que de eso sabe un vagón.
Me dijo que tenia una obsesión
y me invito una absorción de jugo de naranja
le dije que tenia razón.
Le di la recomendación
de buscar al ladrón
que robo mi corazón.
Pero solo obtuve una canción
que hablaba de alguna maricón
que soñaba con tener acción
pero su frustración
lo embarco en un avión
hacia la mación playboy
con algún montón
de mujeres que desconocian la razón y al corazón
y mucho mas la razón del corazón.
Solo querían billetes verdes en su buzón
Alguna acumulación
que generaba un obsesión
por un cojon enchapado en oro.
Con resignación se marcho
pero vio un manchon blanco
y con admiración
tuvo una revelación,
y asombracion por la puntería
de aquel antiguo cabrón.
Luego de la celebración
por la obtención
de aquella inspiración,
tomo la desición,
de estudiar locución
para compartir a la población
la poca comparación y atención
que recibía de parte del anfitrión
que residía en su corazón.

Tomás Schoeffler ~

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