miércoles, 18 de agosto de 2010

Dedicada a esas noches de desvela

Mi campera azul discute con mi sweter favorito acerca de quien sobreviviría a un bomba atómica, no se pueden decidir pero están seguros que mi tetilla esta cada vez mas violeta. Mientras terminan de bailar el rock de la cárcel, las luces me parpadean y esto se convierte en una disco, te prometen una noche interminable peor uno sabe que cuando abre los ojos después de la resaca las luces brillan más que nunca. Ahí es cuando recordas lo que tu madre te explicaba "aléjate de una mujer que no se depila sus partes, a uno le da miedo lo que no ve". Pero yo tomo mirinda porque el los cigarrillos juegan la póker y le ganan a las jeringas.
Pero ya describí demasiado un segundo de todo esto que estoy viviendo, y es que algo circula en mi venas y no es amor, no puedo dejar de evadir esto que siento, y tengo que decirte que me invade el dolor y la soledad lo acompaña, y el delirio vino de visita y parece divertirse.

Tomás Schoeffler ~

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