el miedo me inundo
Sentí pena por la joven de cabellos claro, enredada en una cárcel de celuloide
pena por su vida repetitiva, una y mil veces vivida.
Trate de de sentir como ella y el producto fue algo asi,
Un día tras otro realiza las mimas actividad, saboreaba las mimas sensaciones, y gozaba los mismo orgasmos, ya empezaba a ser aburrido. Al principio no logre percibirlo, pero con el tiempo, vi mi cuerpo desgastado, ya las sensaciones perdieron sabor, y el aroma romántico de su final comenzaba a parecerse a un limón.
Sentí esa perspectiva como el horrible escalofrió que atraviesa el cuerpo de alguien que experimenta una horrible pesadilla.
Se lo conté al mundo pero me miro como un loco, lo mostré en la tele py me cambiaron de canal, lo advertí por la radio, pero lo antiguos oyentes de la fm, esos pocos que seguían disfrutándolo, ya tenían vidas demasiado vividas como para hacer cambios, y ante la explicación para amigos y conocidos, me falto un palabra que entendieran y les fuese clara.Ataque al diccionario, puse todo el contenido de lo que viví, y la palabra apareció casi obviamente ante mis ojos: RUTINA.
Es aquella vil trampa de la que cualquiera puede ser victima. Solo que la película no cumplía con toda la palabra, sino que ella estaría atrapada ahí, en una reiterada vida, sin escape. Talvez perciba la reiteración de sus días, y muera por causa de un suicidio inesperado talvez para otros protagonistas, y talvez no lo perciba y viva feliz su vida, en la videoteca, hasta morir en el olvido.
Tenemos la opción de cambiar momentos, saltear escenas, ver colores. Esta en nosotros ahogarnos en la rutina, o cambiar cartas en el juego ~
Tomás Schoeffler ~
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